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Madrid, 5 de noviembre de 2026. El abordaje del cáncer ginecológico está en pleno proceso de evolución gracias a la incorporación de nuevos tratamientos cada vez más personalizados y menos invasivos, los avances en inmunoterapia y una mayor capacidad para identificar las características moleculares de cada tumor. Esta evolución permite avanzar hacia una oncología en la que las decisiones terapéuticas se adaptan a las características biológicas del tumor y a las necesidades de cada paciente.

Con vistas a este objetivo, hoy y mañana se celebra la 10ª edición de las Jornadas de Oncología Ginecológica, organizadas por MD Anderson Cancer Center Madrid – Hospiten. Bajo el lema “Shaping the future in the tailored era”, el programa abordará los cambios terapéuticos, la medicina de precisión, la cirugía, los biomarcadores y los retos de acceso a la innovación. El evento está dirigido por los Dres. Javier de Santiago, jefe del Servicio de Ginecología Oncológica, y Raúl Márquez, jefe de la Sección de Tumores Ginecológicos de MD Anderson Madrid - Hospiten; y codirigido por la Dra. Shannon N. Westin, de MD Anderson Cancer Center en Houston.

Durante dos jornadas, esta reunión científica congregará a especialistas nacionales e internacionales, que se enfocarán en cómo trasladar la innovación a las decisiones clínicas y adaptar los tratamientos a las características de cada paciente.

Cáncer de ovario: nuevas opciones más allá de los tratamientos habituales

Uno de los focos del encuentro será el cáncer de ovario, especialmente la enfermedad que progresa tras los tratamientos basados en platino. La sesión dedicada a las estrategias posteriores a los inhibidores de PARP y al futuro del tratamiento, revisará nuevas alternativas para la recaída platino-sensible y la enfermedad platino-resistente, así como el papel de los anticuerpos conjugados, la inmunoterapia y las combinaciones innovadoras. La selección de tratamientos y su secuenciación adquieren una importancia creciente en un escenario con nuevas dianas y ensayos clínicos en desarrollo.

Durante el congreso también se examinará cómo los biomarcadores BRCA y la deficiencia de recombinación homóloga (HRD) desempeñan un fundamental para identificar a las pacientes que puedan beneficiarse de los inhibidores de PARP, y guiar así la selección y secuenciación de los tratamientos.

“Los inhibidores de PARP ya supusieron una revolución en cáncer de ovario y estamos cosechando sus beneficios. Pero, especialmente en las pacientes con peor pronóstico y con enfermedad platino resistente, hemos pasado de tener pocas alternativas a disponer de nuevas opciones terapéuticas muy eficaces, como la inmunoterapia, los anticuerpos conjugados dirigidos contra el receptor de folato o fármacos que potencian el efecto de la quimioterapia”, explica el Dr. Raúl Márquez.

Por su parte, el Dr. Javier de Santiago, destaca también la importancia de identificar las características moleculares de cada tumor para seleccionar la estrategia de abordaje más adecuada. “Cada tumor es diferente desde el punto de vista biológico y cada vez somos más capaces de aplicar terapias sobre el tumor en concreto. La clasificación molecular está cambiando la forma de tratar el cáncer y las decisiones quirúrgicas, ya que podemos adaptar la cirugía al tipo de tumor con la misma seguridad”.

Cáncer de endometrio: la inmunoterapia transforma la primera línea

La incorporación de la inmunoterapia al tratamiento inicial del cáncer de endometrio representa uno de los cambios más relevantes de los últimos años. En el encuentro se analizarán las lecciones de estudios como RUBY y NRG-GY018, y el papel que juegan las nuevas estrategias terapéuticas en la práctica clínica, como los inhibidores de PARP, junto con la necesidad de adaptar el tratamiento al perfil molecular del tumor.

Una de las conferencias se centrará en los resultados presentados en el reciente congreso ESMO 2026 (estudio KEYNOTE C93), sobre la posibilidad de sustituir la quimioterapia por inmunoterapia en determinados pacientes con deficiencia en las proteínas reparadoras del ADN (MMRd). “Los resultados han sido tan buenos que podríamos explicar a determinadas pacientes que la inmunoterapia podría ser altamente eficaz y permitirles evitar la quimioterapia”, aclara el Dr. Márquez.

La clasificación molecular POLE, p53 y MMRd, será otro de los ejes del debate. El objetivo es avanzar hacia decisiones más precisas, ajustando la cirugía, la radioterapia y el tratamiento sistémico al riesgo y al comportamiento biológico del tumor, y evitando tanto el tratamiento insuficiente como la sobreintensificación innecesaria. Además, se revisará el desarrollo de anticuerpos conjugados dirigidos a dianas como HER2 y TROP2, que han presentado resultados muy prometedores en pacientes con estado de la enfermedad avanzada y con progresión a platino.

En el congreso también se profundizará el impacto de diferentes herramientas en el tratamiento de la patología, como la cirugía guiada por fluorescencia. “En el cáncer de endometrio es fundamental, ya que casi siempre utilizamos verde de indocianina para detectar los primeros ganglios de drenaje del útero, evitando la linfadenectomía completa. Usar la fluorescencia en cirugías complejas nos puede servir para disecar y respetar los uréteres”, explica el Dr. De Santiago.

Cáncer de cérvix: un cambio de paradigma en 25 años

En las últimas dos décadas y media, el abordaje del cáncer de cérvix ha evolucionado desde un modelo centrado fundamentalmente en la prevención, la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia, hacia una estrategia que incorpora nuevas herramientas sistémicas. La inmunoterapia ha abierto nuevas posibilidades, especialmente en la enfermedad localmente avanzada, y el congreso revisará el papel de los inhibidores de puntos de control inmunitario, las combinaciones y las nuevas indicaciones.

La innovación terapéutica se abordará junto a la prevención: vacunación frente al virus del papiloma humano, el cribado y las estrategias que se están creando para reducir la incidencia de la enfermedad. Los anticuerpos conjugados (ADCs) también ocuparán un espacio propio como una de las líneas de investigación que podrían ampliar las opciones para pacientes con enfermedad avanzada.

Los ADCs, protagonistas de una nueva etapa de la oncología

Los anticuerpos conjugados (ADCs) están modificando el panorama de la oncología al combinar el reconocimiento de una diana tumoral con la liberación de un fármaco citotóxico en el interior de la célula. Su desarrollo en distintos tumores ginecológicos y la exploración de dianas como HER2, TROP2, receptor de folato, factor tisular, CDH6 y B7H4, entre otras, abre nuevas vías de tratamiento y plantea preguntas clínicas relevantes sobre qué pacientes pueden beneficiarse de este tratamiento, en qué momento utilizarlos y cómo secuenciarlos o combinarlos con otras terapias.

“Este nuevo grupo de fármacos es una especie de caballo de Troya: incorporan una diana que reconoce la célula tumoral y una carga de quimioterapia que se libera dentro de ella. La inmunoterapia y los anticuerpos conjugados son las dos familias de fármacos que más están transformando las indicaciones en oncología”, explica el Dr. Raúl Márquez.

El encuentro revisará su desarrollo clínico en cáncer de endometrio y de cérvix, así como su papel potencial en cáncer de ovario, en un contexto de investigación activa y para pacientes que han agotado otros tratamientos previos. Su incorporación a la práctica clínica a través de la medicina personalizada refuerza la importancia de integrar biomarcadores, resultados clínicos, preferencias y características individuales de las pacientes para seleccionar la estrategia más adecuada para cada tumor.

Innovación con una mirada integral

El programa incluye también inteligencia artificial aplicada al diagnóstico y a la toma de decisiones, biopsia líquida y ADN tumoral circulante, nuevas estrategias de radioterapia y preservación de la fertilidad y la calidad de vida. Una sesión específica pondrá el foco en los aspectos que a menudo quedan en segundo plano: equidad, geopolítica y acceso a la innovación.

Ambos especialistas coinciden en la importancia de que las pacientes sean atendidas en centros de excelencia y por profesionales altamente especializados. “Es fundamental concentrar los casos de tumores con un tratamiento complejo en centros con experiencia y medios quirúrgicos para aumentar la calidad de vida y prolongar la supervivencia”, defiende el Dr. De Santiago. “Deben buscar centros de excelencia con comités multidisciplinares, oncólogos médicos focalizados en el área ginecológica y cirujanos con alta capacitación”, secunda el Dr. Márquez.

Esta atención individualizada resulta especialmente importante en mujeres jóvenes, para quienes, en determinados tumores muy iniciales, pueden plantearse alternativas que permitan preservar su fertilidad sin comprometer la seguridad oncológica. “Esto se traduce en calidad de vida para la mujer porque preservamos la función del útero y los ovarios. En centros especializados aumenta el número de cirugías preservadoras de la fertilidad”, concluye el Dr. Javier de Santiago.